sábado, 31 de octubre de 2015

XIX - Presente.

"Tener un final feliz depende por supuesto, de donde quieras que acabe tu historia", Orson Welles.

Que rápido pasa todo. Hace nada os hablaba de cómo Pablo crecía en un contexto peculiar y mirar ahora, el final. Desde el 11 de Noviembre de 1998, un árbol ha ido creciendo. Sabiduría, simpatía y organización. Impulsividad, orgullo y desgana. Ganas de mejora, actitud y superación. Soledad, melancolía y añoranza. Humor, alegría y corazón. Tierno en el fondo, altanero por fuera. Así es Pablo.

Es de agradecer el interés de la gente al ver muestras de soledad, pero, ¿por qué no os preguntáis si la soledad es un camino a la felicidad? En vez de avasallar a alguien mediante preguntas, ¿por qué no adoptáis una postura benigna? ¿Por qué no pensáis en todo lo que esconde el aislamiento? Simplemente, averiguadlo.

Una reflexión que era necesaria. Después de 19 capítulos, me 'destapo'. Un blog hecho con el objetivo de apaciguar mis memorias ardientes, de mostrar al público una historia de superación, de entrar en el mundo de la escritura y, sobretodo, con el objetivo de recordar de una manera u otra a todas esas personas que han hecho posible esa línea recta. Un blog bohemio, que representa a las mil maravillas a Pablo. Puede ser que me haya dejado a personas también muy importantes en mi vida, pero no por no estar aquí no estáis en mi corazón.

Gracias por la supuesta lectura constante, por el apoyo y por el interés. De corazón, gracias.

Y es que diecisiete años, dan para mucho.

Nos vemos en...bueno, ¿quién sabe, no?

sábado, 17 de octubre de 2015

XVIII - Un ángel caído del cielo.

"El amor es nuestro verdadero destino. No encontramos el sentido de la vida por nuestra cuenta - lo encontramos junto a alguien", Thomas Merton.

Una flor, ella. Un ramo, su mundo. Sus pétalos, sus virtudes y defectos. Una persona dispuesta a llevarse esa flor, Pablo. Empezar a mirar esa flor cada vez que pasa por delante, interesarse. Tocarla, conocerla. Olfatearla y encontrar su esencia, besarla. Sentirse único cuando la tiene en sus manos, abrazarla. Mirarla constantemente, sentir un mariposeo en el estómago. Arrancarla, enamorarse. Llevársela, meterse en el mundo del compromiso.

Como un ángel caído del cielo, Lucía apareció en la vida de Pablo. Este todavía se está preguntando por qué le miró de repente un caluroso día de Octubre. Este todavía se cuestiona por qué se obsesionó tan pronto por Lucía. Este todavía se sorprende con la rapidez de Cupido. Recuerdo perfectamente como un viernes noche Javier, Dani y Pablo se disponían a ir hacia la Mera, cuando de repente se vieron las caras. Fue un momento especial. Pablo llevaba días ilusionándose con esa chica, y no fueron inútiles sus ilusiones, la verdad. Lucía le miró sin decir nada y sonrió. Lo mejor del mes, con diferencia.
Pablo seguía con Sofía, lo que hacía pensar que estaban bien, pero no. Casillas estaba a punto de rescindir su contrato debido a la magia del flechazo. Eso sí, Sofía se aferraría al corazón de Pablo durante mucho tiempo, signo del gran amor que había entre ambos. Pero Lucía consiguió devolver la ilusión a un chico que estaría dispuesto a hacerla feliz siempre. El 6 de Diciembre empezó la gran historia, con dos jóvenes risueños de protagonistas. Y es que quién le iba a decir a Pablo que entregaría tan rotundamente su corazón a una chica.

10 meses son los que van, y...bueno, dejemos-lo ahí, para sujetar la magia. No todo ha sido bueno. Han habido momentos de duda, desesperación, frustración e ira, pero el cielo siempre se despejaba.Como diría Violeta Chamorro, la reconciliación es más bella que la victoria. El barco sigue su camino hacia el futuro, incierto y misterioso. Ni Lucía ni Pablo saben lo que les deparará el mañana, pero... ¿por qué no ser fieles al corazón? Seguid viviendo como señal de existencia y seguid amando como señal de bienestar espiritual, ya que todo es relativo, y nunca se sabe cuando a algo le puede aparecer un límite.

Puede que el tiempo sea oro, pero Lucía es el 'Taylor Burton' de Pablo. Y es que si a una persona amable, cariñosa, preciosa, sencilla pero a la vez enorme no le agradeces su constancia, ¿qué le queda a uno para estar a gusto consigo mismo?

Hay tanto que pensar en una vida tan efímera. Lo único que sabe Pablo es que a él, le ha tocado la flor más bella del jardín de la felicidad.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

sábado, 10 de octubre de 2015

XVII - Una razón más que suficiente.

"Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta", Sam Keen.

22 de diciembre del 2013. Festival solidario de Locura en el Auditorio de Vinaròs. Javier, Amador y Pablo deciden ir a verlo. Una vez allí, nadie pensó que esa noche empezaría una historia de 11 meses.

Sofía es una persona tímida, cariñosa y empática, pero que muchas veces peca de su inagotable orgullo y de su carácter bizarro. Sus ojos negro azabache y su pelo liso del color del otoño, entre otras características físicas, marcaban el túnel de Pablo. Este, poco a poco se iría enganchando más a un mundo del cuál cuesta salir, el amor. Durante esos 11 meses hubo de todo, y para que lo entendáis, voy a poneros un símil.
Iker Casillas fue capitán del Real Madrid durante 16 años. El espejo de todo canterano sufrió en sus últimos años una especie de 'bullying' por parte de su entrenador. Este le sentó en el banquillo y el portero español pasó de jugarlo todo a ser pitado en su propia casa. ¿Solución? Emigrar. Iker se fue a Portugal, donde volvió a sentirse querido. Pero ante todo, Casillas siempre tendrá presente en su corazón a su club de origen, el Real Madrid.

Durante la relación, Sofía y Pablo pasaron miles de momentos preciosos, irrepetibles e indelebles, pero poco a poco todo fue desgastándose. Las discusiones debidas a la diferencia de edad y a la poca madurez de ambos, el desagrado de la relación por parte de algunos y el deber de llevarlo todo a escondidas agotaron a Pablo. Es cierto que él también se equivocó en muchísimas cosas, pero ya no era una cuestión de descontento moral, sino de extenuación.

El 22 de Noviembre la luz se apagó definitivamente, y Pablo emigró. Tal vez Sofía ya no piense en Pablo o Pablo en Sofía, pero está claro que cuando uno de los dos oiga el nombre del otro se verá acorralado por una serie de recuerdos que como he dicho antes, son imborrables. Pablo nunca se imaginó que una chica sería tanto para él. Pablo no se imagina su futuro. Pablo no se imaginará una mente sin un espacio para ella.

Y es que el primer amor nunca se olvida, pero a veces las circunstancias pueden con todo, y si todo fue así, es porque el destino está marcado.

Gracias por tu gran empujón diario, Sofía. Gracias por haber sido una razón más que suficiente. Gracias por haber sido la protagonista de una historia que pocos entienden. Gracias.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

sábado, 3 de octubre de 2015

XVI - Y, ¿por qué?

"La tristeza de la separación y de la muerte es el más grande de los engaños", Mahatma Gandhi.

Es complicado tener una perfecta relación con 13 personas. Es complicado no darte cuenta de sus defectos. Es complicado no enervarse viendo día tras día las imperfecciones de tus amigos que tanto odias, pero es aún más complicado hacer que el hilo de la amistad pura no se rompa.

Todo empezó en 2012, cuando Pablo se hizo amigo de Carlos, Dani, Leonardo y Alberto. Eran solo cinco pero lo pasaban increíblemente bien. Pablo fue atrevido. Todos tenían un año más que él, pero eso no pareció un problema a la hora de la verdad. Elllos cuatro eran amigos de la infancia. Dani, con buen corazón y de carácter impulsivo, a la par que bromista; Carlos, ejemplar con sus actos y de carácter fuerte, con firmeza en sus opiniones; Leonardo, bondadoso e inocente, con carencias de genio en ciertos momentos; y Alberto, divertido y dicharachero, con un genio bizarro. También recuerdo como César incitó a Pablo a ir con ellos. César iba con él a clase aunque tenía un año más. Era muy jocoso, quizás pesado en ciertos momentos, pero se agradecía su impetud por la diversión. Poco a poco fueron viniendo los demás. Salvador, Javier, Martí, Ernest, etc. Tranquilos, luego les nombro al detalle. Por ese grupo pasaron personas que quizás no se supieron apreciar de verdad...o simplemente no pegaban con nuestra filosofía, por así decirlo. Josep, tímido e introvertido, pero sin maldad, Ricardo, inocente y torpe, pero con buen corazón, Miguel, obtuso y rústico, de origen pueblerino, y Tomás, peculiar y simpático, pero sobretodo muy buena persona, tal vez demasiado.

La marcha de Dani era obvia. Los 'bixotes' era el grupo adecuado para él, y eso nadie lo iba a negar. Con su ausencia cogió sin quererlo el mando de líder Carlos. Por ese entonces, el grupo se quedaría como estaba. Jordi y Gerard, recién llegados de la Divina Providencia, Jaime y Javier, del Vilaplana y Amador, fiel a la Consolación. Un grupo de 13 personas en el que de momento todo transcurría bien. Aunque muchos no lo crean, Carlos y Salvador eran mejores amigos y entre Jordi y Carlos reinaba la confianza. Eran tiempos mozos para un grupo lleno de esperanza pero con pocas ganas por parte de todos de hacer las cosas bien.
Empezó el otoño de 2014 y con él los desajustes. En verano ya habían habido peleas entre miembros del grupo y el buen rollo estaba claro que no era el mismo. Todo se arregló pero...nadie es tonto. En esta nuestra sociedad, cuando alguien da el paso hacia el arreglo del fallo ya cometido significa que todo cambiará, que se establecerá un respeto como muralla hacia la fluidez empática. En fin de año, entró Ricardo al grupo, y fue curioso. ¿El qué? Que tengamos que esperar hasta el último día del año para darnos cuenta que la entrada de una persona podía ayudar tanto a la separación de un grupo. Con esto no quiero decir que Ricardo entró con el objetivo de separar el grupo, no. Todo lo contrario. Él descubrió un grupo que a priori parecía unido, pero pobre cándido. Con el tiempo fue enterándose de todo lo sucedido en el pasado, como el robo del verde, la actuación de Halloween, el escondite del pijama o el alejamiento de Pablo en ciertos momentos del grupo. Pasamos todos unos meses complicados, donde habían dos subgrupos secretos y a la vez visibles. No hacía falta ser un lince para ver que Alex, Jordi, Gerard, Alberto, Martí y Salvador quedaban a solas, al igual que lo hacían Javier, Jaime, Amador, Carlos, Leonardo, Ernest y Pablo. Unas semanas antes de la separación, Pablo le dijo a Martí, verás como el grupo acaba descomponiéndose, y efectivamente. En mayo se ejecutó el corte y en junio quedaron los grupos más o menos hechos, aunque a estas alturas podéis encontrar algunos canvios e incorporaciones.

A veces, uno no se da cuenta por sí solo de que la mejor solución es la propia destrucción. Tantas mentiras por parte de ambos subgrupos no podía acabar en nada bueno, así que lo más ético era separarse y juntarse con las personas que de verdad comparten los cinco sentidos contigo. Eso sí, a pesar de dicha ruptura, siempre quedará claro que la amistad está por encima del desacuerdo, y si no están juntos es porque no se puede, no porque se quiera romper el hilo definitivamente. Queda demostrado en el día a día. Gracias.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente. 

sábado, 26 de septiembre de 2015

XV - La DCN.

"Hay una teoría infalible sobre la amistad: siempre hay que saber qué se puede esperar de cada amigo", Carmen Posadas.

La DCN. Daniela, Carla y Noelia. Uno de los tríos más importantes en su vida, formado por sus tres mejores amigas. ¿Qué decir de ellas? ¿Cómo objetivar unas características de semejante peso? Se intentará.

Daniela. Una chica adorable. Una chica con personalidad. Una chica que te dice de primeras lo que piensa con una sonrisa en la boca, y es que...¿por qué no mostrarla? Es capaz de sacarte de tus casillas con comentarios que no vienen a cuento, es capaz de enfadarse contigo por tonterías, es capaz de no hablarte en meses, pero sobretodo, es capaz de hacerte feliz con sus imperfecciones, es capaz de sentir cada abrazo que le das como si fuera el último, es capaz de pedirte una rosa para sentirse princesa, y es que a Daniela le gusta ser como es.

Carla. Una chica de la que ya he hablado anteriormente. Se merece lo mejor en esta efímera vida. Personalidad parecida a la de Pablo, cosa que les une más cada día. 15 años seguidos viéndose las caras todos los días. Cualquiera podría pensar que Pablo está aburrido, pero ahí está la magia de la amistad. Sentirse solo en un mundo lleno de injusticias y ver como alguien va a rescatarte. Digno de admirar.

Noelia. Una de las amistades más chocantes que he tenido nunca, pero por eso una de las más especiales. A pesar de ir juntos a clase desde los tres años, la relación empezó a forjarse en Secundaria. Es cierto que muchas chorradas estuvieron presentes en la amistad, pero creo que sin eso, Pablo no hubiese descubierto lo importante que es Noelia para él. Uruguaya, de estatura mediana y muy guapa. Orgullosa, pasota en ciertos momentos y tozuda. Recuerdo perfectamente cada época en la que no se hablaban. Todo acababa arreglándose pero...era todo demasiado difícil. Al empezar el Bachillerato perdieron relación, pero como ya sabéis, donde hubo fuego cenizas quedan.

Nunca sabré a quién darle las gracias por introducirme en la vida a personas como estas. Lo único que sé es que Pablo nunca cambiaría cosas como la peculiar Cena del Langostino como acompañante de la dama más guapa, Daniela, como la tarde del viernes 30 de mayo en la que Carla y Pablo quedaron, hablaron y se desahogaron de una manera irrepetible, o como la noche de Halloween de 2012 en casa Melanie donde Nerea y Pablo durmieron juntos sin darse cuenta de que se estaba creando una preciosa amistad.

La amistad es un enorme tesoro que debes cuidar día a día, y a veces no nos damos cuenta del valor que puede llegar a tener en nuestras vidas.

Nos vemos el próximo sábado en el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

sábado, 19 de septiembre de 2015

XIV - Y apareció la luz.

"Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar", Khalil Gibran.

Corría el año 2008. El poder de superación es difícil, todos lo sabemos. Gabriel es un hombre duro, con una coraza grande, como ya bien dije en capítulos anteriores. La muerte de su mujer fue un golpe doloroso para él, pero tuvo una gran ayuda. En el proceso de superación le cayó un ángel del cielo. Ese ángel tenía nombre y apellidos. Se llamaba Eugenia y se conocían del mercado. Compartían profesión. Ambos eran carniceros. Tenían ciertas cosas en común y se llevaban bien, pero llegó un día que lo cambió todo.

Una hastiada mañana de domingo, Gabriel pensaba en su querida Ramona. El lugar, un banco. El porqué, un recuerdo. El cómo, la impotencia. El padre de Pablo transigía todas las pautas que uno debe seguir para quedar bien con la gente. No sé si me explico. [A veces, uno ve por obligación dar el pésame. Me parece bien que lo hagas si tenías afecto con la persona afectada o con la persona recientemente fallecida, pero no me parece bien que mucha gente quiera quedar bien consigo misma diciéndolo. Creo que es una falta de respeto que nadie ve. Pocas cosas se hacen de corazón.] El caso es que un hombre se acercó a Gabriel y le dijo: Mucho ánimo, y ya verás como seguro que encuentras a alguien, te lo digo yo. Todo lo que la vida te ha quitado, te lo devolverá. Poco a poco pero te lo devolverá.

                                                                                [...]

Eugenia conectó muy bien con Pablo. Es una persona simpática, inteligente, lisonjera y mentora. Siempre que puede te ayuda, y se le da muy bien. Es cierto que la situación era difícil, ya que entrar en una casa y tener que ser la madrastra de un niño de 12 años es duro, pero ella se lo propuso. Pablo tiene un carácter difícil, que muchas veces chocaba con el de Eugenia. De hecho, ambos caracteres todavía se cruzan, pero es normal en la convivencia. Una cosa me quedó clara, y es que sin Eugenia, Pablo y Gabriel hubieran tenido una difícil cohabitación. Todo era más fácil a su lado, por eso Gabriel da gracias. ¿A quién se las da? Eso si que no lo sé, cada uno que piense lo que quiera.

Yo siempre pensaré que el destino está escrito, y que no cambiaría nada de mi pasado ya que no quiero desestabilizar mi presente.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 7 de septiembre de 2015

XIII - Algo esencial.

"El deporte no forja el carácter, lo pone de manifiesto", Heywood Hale Broun.

-Quizás que Pablo practique un deporte puede ser buena idea -decía Gabriel.
-Toda la razón. ¿Cuál? -preguntaba Marta.
-El niño quiere fútbol, pero creo que la natación seria lo mejor -contestaba Gabriel.
-Pues sí, vamos a decírselo -decía Marta.

Otra vez más, acertaron con la decisión. A Pablo le fue fenomenal practicar un deporte donde puedes relajarte y al mismo tiempo mejorar tu físico. Al principio todo era costoso. Todavía recuerdo ver a Pablo con el gorro blanco. Él no sabía nadar, pero en seguida aprendió. La natación era un deporte muy practicado en su familia. Gabriel iba a nadar por las mañanas antes de ir a trabajar para empezar bien el día, y Marta nadó durante su infancia. Nunca olvidará la peculiar enseñanza de Figueredo. Dos años que sirvieron para mucho. El aprender a nadar y a relacionarse era básico.

Después de este paso por el cloro, Pablo se encaprichó con el atletismo. Justamente dio la casualidad de que en ese época, Pablo era propenso a los esguinces, cosa que no ayudó. Su aventura en las pistas terminó en dos meses.

El fútbol sala también tuvo presencia. Durante tres años, en sexto de Primaria, primero y segundo de Secundaria, Pablo entrenava fútbol sala en el patronato del ayuntamiento. No competía, entrenaba y hacía un deporte. Esa era la intención. No estaba solo, Ernest le acompañó un año, Toni otro y Salvador unos días de 'prueba'. Eran buenos tiempos, pero no serios.

El fútbol base apareció en su vida en el verano de primero de Secundaria. Pablo decidió ir a entrenar. Tuvo dos lesiones en un mes, no había buena piña en el vestuario y tampoco le convencía el equipo en sí. A Gabriel le devolvieron el dinero y Pablo volvió al patronato, donde estaba más a gusto. Pero eso no acabó ahí. En 2013, Pablo volvió a apuntarse. Esta vez al Cadete del Vinaròs. Tenía muchos amigos en el equipo, como Javier, Salvador, Toni o Jaime. Esa temporada disfrutó a lo grande. Hizo un buen curso, aprendió mucho y sacó buenas notas, pero ahí se quedó este magnífico deporte. Pablo no quiso seguir en el juvenil (una categoría más para los incultos en el tema) debido a la constancia que requería primero de bachiller.

2015 empezó y con él la piscina. Pablo practicó durante seis meses dicho deporte, incluso en verano. Le fue bien para mantenerse en esa línea recta de la cuál nunca se saldrá. La magia del deporte, siempre tan precisa y tan oculta, difícil de verse con tan solo unos años de práctica.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 31 de agosto de 2015

XII - Su pasado, presente y futuro.

"En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto", Séneca.

Como bien decía Séneca, la vida de Pablo se divide en tres partes. El pasado fue duro. Tuvo un transcurso difícil en el que tuvo que superar muchísimas piedras. El presente está siendo bonito. Está viviendo una muy buena etapa. Salud no le falta, sus amistades son seguras y da y recibe amor. El futuro es desconocido. Nadie sabe qué le deparará ni cuando. Nadie sabe dónde acabará ni cómo. Ahí está la gracia de la vida. Periodos sucintos, irrefutables e irresolutos.

Pablo tiene clara una cosa. Su presente no lo cambia por nada, pero hay una parte del pasado que tampoco cambiaria. Gabriel lo es todo para Pablo. Desde que nació, este ha ido inculcando a su hijo todo lo que sabe. Le enseñó desde los modales y el respeto hasta ir en bicicleta. Con la perdida de su mujer, Gabriel fortificó su alma. Pasaba noches en vela, obviamente por la dura pérdida pero eso le hizo mejorar aún más si cabe como padre. Pablo fue creciendo y le tenía como referente. Gracias a él tuvo una buena infancia, movida pero buena. Cuando este ya era más mayor, Gabriel asumió el papel de padre 'enrollado' por así decirlo. Me explico. En esta época, los adolescentes quieren muchas más cosas de las que antes se querían, cosa difícil de asimilar para los padres. Pues bueno, Gabriel no lo podía asimilar mejor. A parte de una tremenda educación, él nunca negaba ningún plan a su hijo, cosa que hacía estar a gusto a Pablo. Pasaron los años y Gabriel conoció a Eugenia, cosa que mejoró la convivencia en casa.

Pablo se hizo más grande y ahora, sigue teniendo sus actuaciones de niño, pero como siempre, Gabriel sigue actuando de la mejor manera posible. Entre ellos dos, la relación fluía, fluye y fluirá perfectamente, como debe ser.

Gracias por ser un pilar fundamental en la vida de Pablo. Gracias por ser el mejor padre.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

 

lunes, 24 de agosto de 2015

XI - Un lugar mágico.

"Y al caer como un vestido el encanto de la novedad, dejaba al desnudo la eterna monotonía de la pasión que tiene siempre las mismas formas y el mismo lenguaje", Gustave Flaubert.

Desde 2008, los veranos de Pablo siempre han estado marcados por un gran campamento. Seidia era un lugar que parecía simple a primera vista pero que escondía muchísima magia. Los monitores te pintaban un sitio encantado, donde podías alucinar con cada rincón recóndito o donde podías atender atónito las historias relatadas por ellos. En tan solo diez días Pablo encontró un mundo del cuál nunca querría salir.

Él empezó siendo el típico niño tímido delante de todos, que tenía miedo de soltar alguna tontería delante de las chicas. Empezó siendo un chico frío y acabó siendo uno más en esa enorme familia. El buen rollo llevado a cabo durante tanto tiempo tiene su valor ahora. Vinaròs, Castellón, La Vall, Vila-Real, Benicassim... todos se unieron para abrir una puerta. Una puerta que podrá abrirse siempre que uno quiera.

Todavía recuerdo como Pablo hacía oírse cuando habían chicas delante. Todavía recuerdo como cada noche Pablo se ponía 'más guapo' para impresionar. Todavía recuerdo con quién fue al baile Pablo el primer y el último año. Todavía recuerdo el monólogo de Luís, el romance entre Leo y Tomás o los lloros de Ernest al irnos que dejaron a Pablo con un sabor de boca agridulce. Aunque Pablo fue solo el primer año, reconoce que sus padres acertaron apuntándolo. Seidia nunca defrauda, y como diría Héctor, nunca dejéis de soñar.

Gracias por estos siete años, gracias por enseñarme a miles de personas inolvidables.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 17 de agosto de 2015

X - Igualdad sin saberse.

"Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos", José de San Martín.

Carla es una chica muy especial para Pablo. Al igual que Martí, ella es la persona que más tiempo lleva con Pablo en una clase, desde el 2000. Ambos son escorpio, nacieron en el mismo mes y casi en el mismo día. Tienen un carácter fuerte, que puede sorprenderte o desilusionarte. Hacen acciones de las cuáles después pueden arrepentirse. Son almas gemelas. Lástima que se dieran cuenta tarde.

En el jardín de infancia a penas tenían relación. Eran niños y el buen rollo fluía día a día. Dos años más tarde se encontraron en la Consolación. Todo seguía como antes. No eran mejores amigos pero sí tenían relación. Todavía recuerdo esa carita entrañable y a la vez pícara. Que tiempos.

Iban pasando los años y sus caracteres iban cogiendo más forma. El moldeo de Pablo tuvo un 'pequeño' trámite familiar. Eran tiempos difíciles que no hace falta recordar. Carla empezaba a ser más callada, cabezota y astuta, pero siempre con buen corazón. Pasó E.P. y llegó la E.S.O., etapa donde el alumno permanece en la famosa 'Edad del pavo'. Carla y Pablo se sentaban juntos en clase, cosa que les ayudó para mejorar su amistad. Dejando atrás algún que otro roce, su confianza aumentaba. Con Carnaval, verano y los dos últimos cursos de Secundaria, ambos acabaron el molde perfecto. Pablo consideraba a Carla una de sus mejores amigas, al igual que Carla.

En Bachillerato, ellos llegaron a una conclusión. Eran escorpio y tenían el mismo carácter. Uno entendía al otro con sus problemas y viceversa. Era una amistad especial, ya que estaba mezclada con discusiones, tonterías y amor, muchísimo amor.

Carla, que sepas que Pablo está muy orgulloso de que sigas siendo su compañera de viaje.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente. 

lunes, 10 de agosto de 2015

IX - Un compañero de viaje.

"No aceptes nunca como compañero de viaje a quien no conozcas como tus manos", Rómulo Gallegos.

La guardería, un lugar donde los niños empiezan a relacionarse entre ellos mediante un día a día cándido y divertido. Pablo conoció a Martí allí. En el 2000 comenzaría una gran historia que 15 años después, todavía sigue en pie.

En P3, Martí y Pablo se volvieron a ver. Resultó ser que irían juntos a clase desde el primer año de parbulitos hasta el último de secundaria. Ese año era el primero de una buena generación. Con quien más congenió Pablo fue con Toni, pero a Martí ya le conocía.
P4 y P5 fueron bien. Ya empezaba a haber el mismo buen rollo entre todos. Las bromas y las risas caracterizaban los patios del 2002. Habían solo 7 chicos, por tanto era fácil llevarse igual de bien con todos.

Empezó primaria, etapa importantísima en un niño. Ahí fue cuando Pablo pasó por ese río con piedras que todos conocéis. Martí estuvo ahí para hacerle reír. Tenía un gran corazón. Un carácter serio en situaciones adecuadas y un humor burlesco en el 80 % de su labia. Aún así, era una persona con la que te lo pasabas bien y con la que disfrutabas jugando. El último año de primaria, sexto, Martí y Pablo ya quedaban junto a su grupo de chicos y chicas para ir a 'Lollipops' o al 'Bugatti'.

En la ESO, ambos estaban en la edad del pavo. Las vaciladas eran múltiples pero todas sin malos rollos. Así era la amistad en esa época. Martí y Pablo siempre estuvieron juntos en las collas. Primero solo los chicos de clase, luego junto a chicos un año más grande (Dani, Carlos, Leonardo y Alberto), luego se hizo un grupo junto a otras collas, Los Colonotes se llamaban, y por último Los Badboys, con Dani al cargo.

En bachiller, Martí seguía junto a Pablo. Todavía está reciente ese 1ero de Bachiller C. Ahí todo bien, pero hubo un poco de tensión cuando Los Badboys se separaron. Martí y Pablo acabaron en collas diferentes pero seguirían teniendo relación. Ya hablaré de eso en otro momento.

Para concluir, solo quiero decir que a pesar de discusiones y peleas, Martí siempre será la persona que más ha permanecido al lado de Pablo y probablemente, que más le conoce. Y bien orgulloso que está Pablo.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

domingo, 2 de agosto de 2015

VIII - La pieza clave.

"Con la buena educación es el hombre una criatura mansa y divina; pero sin ella es el más feroz de los animales. La educación y la enseñanza mejoran a los buenos y hacen buenos a los malos", Platón.

Ya sabéis que la vida de Pablo es como un montaña rusa. A veces subes, a veces bajas, a veces te das la vuelta....pero casi nunca vas recto. En una montaña rusa debemos utilizar las barras de seguridad para protegernos del posible peligro. Gracias a ello nos sentimos más seguros. Pues bien, creo que Marta fue la seguridad que Pablo necesitó.

Era como un ángel caído del cielo. Como buena hermana, Marta le ayudaba en todo y nunca le dejaba solo. Pablo todavía recuerda esos vídeos que hicieron en casa de su tía Cayetana...8 años y Pablo ya quería estar delante de una cámara informando. Parece mentira que 9 años después, el río siga fluyendo con normalidad. Ella era la pieza necesaria del puzzle de Pablo. Su sustentáculo y dilección eran indispensables. Él la quería mucho. Bueno, y la quiere. Ella es una persona sencilla, sin maldad en su corazón. Tiene un carácter fuerte pero no tiende a utilizarlo. Es atenta, cariñosa, simpática... Es la hermana perfecta, sin duda. Su lavia penetra en tu corazón, su mirada se adentra en tu cabeza, su sonrisa alegra tu día.  Ella dejó sus estudios para ayudar a Pablo, un hermoso gesto.

Para mí la vida le está devolviendo todo lo que le ha quitado. Marido, trabajo, hijo, salud... Eso sí, seguirá estando en una felicidad intermitente.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 27 de julio de 2015

VII - Un transcurso difícil.

"Tal vez sufra innumerables desilusiones en el transcurso de mi vida, pero haré que ellas pierdan la importancia delante de los gestos de amor que encuentre", Aristóteles Onassis.

Siempre he pensado que lo malo es una prueba de lo bueno. Me explico. Has de ser partícipe del destino si deseas una recompensa. Sin quererlo, serás utilizado. Cuando te ocurre algo que no deseas, no te derrumbes, sigue firme ya que es posible que ese aguante tenga mérito después.

Un río sigue fluyendo a pesar de tener piedras, la luna sigue estando ahí aunque esté sola por las noches, Ramona seguía untando de crema a su hijo a pesar de tener cáncer, y Pablo seguía rígido interiormente aunque le costase la vida. A partir de los nueve años, Pablo encontraba poca luz en un túnel infinito. Con la ayuda de Gabriel y Marta, iba bien en el colegio y en sus amistades. Lo más duro era la prueba que le ponían algunos de sus amigos (sin maldad ninguna) en los patios. Tirarse encima suyo, pegarle collejas, etc. No os penséis que era bullying, ellos eran amigos de Pablo y lo seguirian siendo, pero la infancia es corta, y cada uno la aprovecha como quiere. Aún así, Pablo era feliz. Su hermana Marta dejó sus estudios para cuidar del pequeño, cosa que ahora Pablo le agradece. Gabriel seguía firme con la carnicería, y su mujer orgullosa de él a más no poder. Hubo poca ayuda por parte de algunos familiares hacia Pablo, pero él no es rencoroso. Pablo pasaba momentos difíciles en su infancia. Estar en un colegio religioso y ver como nombran el fallecimiento de tu madre aprovechando la temática de la religión, es duro, pero él no se quejaba. Ellas querían mucho a Ramona, y a su marido. No le faltó cariño a Pablo.

Después de estas enormes piedras en el río, Pablo seguía fluyendo. Más tarde saldría el sol, y menudo sol.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 20 de julio de 2015

VI - Descripciones melancólicas.

"Un buen comienzo y un buen final hacen una buena película, siempre y cuando estén cerca uno del otro", Federico Fellini.

Pablo todavía recuerda el primer 'Santa Catalina' junto a ellos. Todavía recuerda que iba de la mano de Luís, delante de Alex y Salvador. Martí iba cabeza abajo resignado, ya que le había tocado ir con Blanca, que aunque era muy amiga suya debido a la buena relación entre sus padres, no era igual que ir con un chico. Oh, perdonad, me he olvidado de hacer una pequeña descripción de cada uno de los compañeros de Pablo, para que sepáis cómo son más que nada.

Eran siete chicos. Sí, solo siete. Luís era alto, el más alto. Aunque era callado y atento, te lo podías pasar pipa con él. Martí ya era amigo de Pablo anteriormente. Habían ido juntos a la guarderia y se llevaban muy bien. Salvador era el chico que más hacia reír a Pablo. Tenían un humor parecido aunque Pablo no gastaba tantas bromas, a veces pesadas, como Salvador. Ernest, su primo, era una persona graciosa , con ganas siempre de jugar y muy fan de los dibujos animados. Toni era el mejor amigo de Pablo de la infancia. Cumplía años una semana después que Pablo, cosa que les relacionó aún más, sobretodo en el Vinapark, su segunda casa de pequeños. Pablo todavía no ha perdido la relación con él a pesar de distanciarse de clase hace casi dos años. Y por último, Alex. Alto, delgado, ojos negros, pelo oscuro. Futuro nadador.

Vamos con las chicas. 20 chicas. 2'8 chicas para cada chico. En fín.
Claudia, Melisa y Carla siempre iban juntas, eran el trío la la la. Claudia tenía una tienda de muebles en la plaza de la mera, Melisa una churrería y Carla una farmacia. Por si te cansas de los churros te tiras en el sofá, y si te sigues encontrando mal, un ibuprofeno y arreglado. El trío perfecto.
Blanca, Leo y Daniela... 'Les reines del carxofà' según la tutora. Qué tres. Las tres eran iguales. La principal relación que tuvo Pablo con Blanca fue el apellido. Martín-Martínez. Eso hacía que fuesen compañeros de pupitre. ¿Todavía se debe acordar de como se copiaba Pablo? Ni idea. Leo era muy simpática, pero también mandona. Invitaba muchas veces a Pablo a su casa y jugaban en la casa de madera. Que tiempos. Daniela...Con Daniela Pablo no congenió mucho. Eran carácteres diferentes. Ahora, Pablo está a unas semanas de acompañar a Daniela en la cena del langostino. Forma parte de la DCN. (Ya os explicaré que es en otro momento)
También encontramos el pentagrupo. Cinco Carlas en una misma clase. Una era la primera de la lista, por su apellido, otra la última. Una era muy amiga de Pablo. Cumplía años tres días antes que yo. Formaba parte de la DCN. Otra era amable, alta y habladora. Menudo cambio han pegado.
Noelia estaba en la DCN. Era pequeñita. Uruguaya. Nunca tuvo relación con Pablo, hasta que crecieron.
Nerea era el 'amor platónico' de Pablo. Que buena es la infancia. No hay discusiones entre enamorados, es imposible.
Ana era mi vecina. Una de las chicas con las que Pablo tenías mayor relación. Era muy divertida, al igual que Maria, también muy amiga de Pablo. Sus padres jugaban juntos a fútbol sala y ellos dos iban juntos a una escuela de verano. Me quedan seis chicas. Silvia era compañera de pupitre de Pablo en P4. Se quejaba de sus codazos. Si me estás leyendo, lo siento de parte de Pablo. Julieta era una niña callada y frágil sentimentalmente, pero buena persona, al igual que Ainara. Blanca de piel, con pecas y ojos azules. Melanie era una chica muy enrollada, les invitaba a su chalet a jugar con los ponis. Maria Jesús era también amiga de Pablo. Vivía cerca suyo y tenían buena relación. Por último, solo quiero mencionar a Desirée. Vino pero se fue, y espero que vuelva algún día. Para tomarnos un café o simplemente para hablar de sus vómitos en P3. A saber que comía.

Esto no acaba aquí, lo prometo.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 13 de julio de 2015

V - Un dolor constante.

"La salud es un estado transitorio entre dos épocas de enfermedad y que, además, no presagia nada bueno", Winston Churchill

Psoriasis: Enfermedad crónica de la piel que evoluciona en forma de brotes y se caracteriza por la aparición de manchas rojas con escamas de color blanquecino que se localizan sobre todo en el cuero cabelludo, provocando un cierto quemor y picor.

Rondaba el año 2002. Pablo tenía tan solo 4 años. Era el año de la felicidad. Todavía no había ocurrido nada con Jose, todavía no se había detectado el tumor, el niño crecía sano y sin problemas, y como guinda al pastel, el Real Madrid (equipo de la familia) ganaba la novena. Era una buena fecha, a priori, tranquila. Pero no. Al pequeño de la casa le empezaron a salir manchas rojas en la piel. Similar a la varicela. Inmediatamente, fueron a su médico. El doctor Calvo no sabía con claridad de qué se trataba, solo suponía que Pablo era alérgico a algún alimento y que esas manchas eran debidas a esa mala pero a la vez inconsciente comida. El doctor sugirió a la familia ir a Castellón para saber la respuesta mediante un análisis. 
Unos días más tarde, la familia al rescate, excepto Marta, que estaba en Barcelona ocupada con sus estudios.

-Mamá, ¡yo quiero ser alérgico a la uva, a la col o a las croquetas! -decía inocentemente Pablo.
-¿Por qué? Porque no te gustan, ¿no? -respondía Ramona con una sonrisa en la boca.
-¡Claro! -decía Pablo con una carcajada de por medio.

Finalmente, Pablo era alérgico a la lactosa y sus derivados. Era lo que más le gustaba. Ya os podéis imaginar el hastío del pequeño. A partir de ese día, 20 de Enero de 2002 (Visca Sant Sebastià), Pablo dejó de tomar lactosa. Leche de soja por las mañanas, queso de cabra para las comidas y chocolate puro sin trazas de leche para la merienda. Puede parecer duro, pero lo más duro era lo siguiente. A medida que pasaban los años, las manchas aumentaban por todo el cuerpo, y cada vez se hacía más difícil untar a Pablo de esa crema para la psoriasis. En el 2004, cuando a Ramona le detectaron cáncer, crecían los problemas. Ella se entristeció mucho viendo a su hijo rojo, viendo a su hijo sufrir con los comentarios infantiles en campamentos de verano o en clase. Es lo que tiene ser un niño, que no tienes vergüenza de mofarte de la gente. 

Con 11 años, a Pablo se le fue la psoriasis. Ahora solo le queda alguna pequeña mancha sin importancia en la cintura, que puede marchar con un poco de crema. Aunque el recuerdo más duro para Pablo no es la picor o el complejo, sino el ver como su madre le untaba la crema por el cuerpo cuando estaba dolorida y desanimada debido al cáncer. 

Por suerte, semanas antes de la muerte de Ramona, Pablo tenía mucho mejor la psoriasis, cosa que alegró y mucho a la madre. 

Desde aquí, solo puedo dar las gracias porque Pablo se curó. Desde aquí solo puedo dar las gracias a Ramona porque le amó.


Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 6 de julio de 2015

IV - Un final (in)esperado.

[La muerte pone fin a una vida, no a una relación.]

Toda la familia sabía que Ramona iba a salir de ese túnel. Nadie temía en que se le acabase la fuerza de voluntad. Era fuerte, demasiado fuerte. Todos iban a estar con ella hasta el final. Repito, hasta el final.

Rondaba el año 2004. A la madre de Pablo le informaron de que padecía cáncer, cáncer de ovarios. Lo primero que pudo haber hecho cualquier persona sería ponerse a llorar y entristecer su rutina con tan solo un pensamiento. Ramona, como ya he dicho antes, era muy fuerte, por eso lo afrontó de una manera muy positiva. Su marido Gabriel asumió la enfermedad y se propuso sacarle una sonrisa a Ramona todos los días, para así hacerle más fácil la estancia en ese laberinto donde nadie quiere entrar, el cáncer.

La madre de Pablo empezó con la quimioterapia. A medida que pasaban los meses, a Ramona se le iba cayendo el pelo, empezaba a encontrarse mal, etc, pero NUNCA desapareció su sonrisa de la boca.
Al cabo de un año, la quimioterapia pasó y todo había salido con éxito. Parecía que se había acabado con el tumor. Parecía. Nada más ser sabedores de la noticia, la familia de Ramona hizo una fiesta en su casa. Por ahí andaba el pequeño Pablo, sin entender nada. Pero bueno, ya lo entendería más tarde, a él le tocaba disfrutar de su niñez. Estaban todos, no faltaba nadie. Bueno, sí, el tío José, pero no importaba. Lo importante es que había un clima de satisfacción, felicidad y despreocupación. Pasaron tres meses y Ramona fue a hacerse un análisis para ver si todo había transcurrido con normalidad. ¿Normalidad? ¿En la vida de Pablo? No. El tumor seguía ahí. Lo que hace un año y medio fue un 'Ramona, tiene cáncer, pero con la quimioterapia tiene un 89 % de salvarse', ahora fue un 'Ramona, vuelve a tener cáncer...'. La madre de Pablo era muy inteligente, y sabía que de esa no se iba a salvar. Lo llevó muy mal, como marcan los cánones.

Hubo un momento en el que el doctor le dijo a Gabriel que su mujer no aguantaría más de dos semanas. Acto seguido de derrumbarse, Gabriel llamó a su hijo Marta, le comentó como pudo que su madre iba a fallecer y le dijo que viniera a Vinaròs, a darle el último adiós. Marta dejó la universidad durante unas semanas para estar con su madre. Mientras tanto, Gabriel iba preparando a Pablo para la terrible notícia. La última imagen que tiene Pablo de su madre es verla en el salón de su tía Cayetana, con una máquina para andar y dando una de sus últimas sonrisas a su hijo. Ramona estaba pálida, sin fuerzas, triste y a la vez feliz, porque sabía que todos iban a salir a flote por ella.

-Pablo...Como ya sabes...la mamá tenía una enfermedad muy fuerte, que le iba dejando sin fuerzas día tras día. Hoy ha llegado el último día. Pablo, la mamá ha muerto. -decía Gabriel desconsolado.
-Pablo pasó por tres fases.

1-Incredulidad
2-Impotencia
3-Ira = Lloros

8 de octubre de 2006. Descansa en paz. Ramona Safont Obiol.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 29 de junio de 2015

III - La vida es una caja de sorpresas.

[La muerte es una tediosa experiencia ; para los demás, sobre todo para los demás.]

Ser madre es equivalente a estar pendiente todos los días de un hijo. Ser madre tiene una responsabilidad máxima en todas las decisiones, acciones y comportamientos. Para un niño, una madre es un espejo donde mirarse. Es la persona que te cuida a más no poder desde pequeño, que te idolatra, que te da un empujón cuando lo necesitas. Ella te trajo a la vida.

El ser humano no tiene necesidad de adquirirlo todo desde un principio. Hay cosas que obtiene solas, como por ejemplo una familia, una casa, ropa, comida, etc. Desde pequeños nos acostumbramos a este conjunto de 'pertenencias' sin darnos cuenta de que no las valoramos suficiente. ¿Qué ocurre si lo perdemos? Que lo echamos de menos, lamentándonos sin cesar por la perdida. En este caso, la perdida fue la madre de Pablo.

Ramona era una excelente mujer. Siempre te dedicaba una sonrisa, siempre se preocupaba por sus seres queridos, siempre te decía la verdad... Era perfecta. También puedo destacar su fuerte carácter y su precioso rostro. Lo tenía todo. No bebía ni fumaba, le gustaba cuidarse. Observando estas características, podréis pensar '¡Menuda suerte la de Pablo!'. Pues sí, menuda suerte. No podía quejarse de sus padres...podría quejarse de otra cosa más tarde.

Cuando el cáncer aparece, tus ojos empiezan a visualizar las nubes en un cielo placido. Que deciros ya, si en Internet están todos los síntomas de la A a la Z... Aunque los sentimientos de un familiar no pueden encontrarse en ningún sitio. Era el año 2004. Pablo tenía tan solo 6 años.  A Ramona le diagnosticaron cáncer. Cáncer de ovarios. No recuerdo muy bien la fecha en la que le comentaron la noticia, solo se que hicieron lo posible para que no notase ningún cambio. Todos tenían la esperanza de que se curase. Ya sabéis el dicho, la esperanza es lo último que se pierde. Yo creo que en este caso, lo último que perdió Pablo, fue a su madre.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 22 de junio de 2015

II - El poder del orgullo.

-Cariño, es hora de levantarse...-decía dulcemente Ramona.
Pablo contestaba con un sonoro lloro, como era de esperar.
-¡Vamos, es ya tu primer día de guardería! -anunciaba Ramona.
Ese día, empezaría una gran aventura de la que todo niño no quiere salir. Allí conocería amigos y amigas increíbles. Tranquilos, hablaremos de ellos más tarde. Ahora viene un tema serio.

Orgullo: Exceso de estimación propia, arrogancia.
Os preguntaréis que pinta aquí esta definición. Bien, es muy sencillo. El tío de Pablo, Jose, era buena persona en el fondo. Tenía una coraza importante que solo podía romperse en caso extremo. La madre de Pablo, Ramona, no se parecía a él en este aspecto,solo en el carácter. La tía de Pablo, Cayetana, era una persona muy sencilla, agradable y similar a Ramona, aunque ella no aparece en este capítulo.

Después de esta breve introducción familiar, os explico el caso. Al fallecer los padres de Ramona, Jose y Cayetana, el piso en el que vivían quedó vacío, por tanto, esa vivienda quedaba en propiedad de los tres. Cayetana quiso desentenderse y quiso evitar los problemas. Un momento, ¿qué problemas? Este. Ramona quería el piso ya que tenía una relación sentimental para ella. Había pasado horas allí cuidando a sus padres junto a Gabriel. (Los padres de Ramona eran Julio, que murió en el 2003, y Dolores, que falleció en el 1998)
Jose dijo que se negaba a vender el piso a su hermana y familia por menos de la cifra que ofrecía una pareja de franceses. Algo injusto, ya que la madre de Pablo cuidó mucho de sus padres como he dicho anteriormente y puede que esa fuera su recompensa. No hablo de obtener el piso gratis, pero sí de adquirirlo por un precio más bajo. Pero no, a Jose le pudo la avaricia y vendió el piso a los franceses. Ahí empezó a romperse la relación entre Ramona y su hermano. Como dice el dicho, todo tiene un final. Efectivamente. Estuvieron meses y meses sin hablarse, hasta que finalmente, la coraza de la que antes he hablado se rompió. Ramona murió de cáncer, y hasta ese período trágico, Jose no le dirigió la palabra. Nunca sabré que fue lo último que le dijo. Quizá fue un menesteroso perdón, unas lágrimas desguarnecidas sin palabra ninguna, o un silencio que otorgaba la muerte. Ya era demasiado tarde. El orgullo lo había matado todo. A esto me refería cuando os definía dicha palabra. A esto me refería con el título del post.

Una historia con un final trágico, una historia que Pablo asimilaría con el paso de los años, una historia que escucharía tan solo una vez pero que le quedaría clavada para el resto de su vida. A partir de eso, Pablo sería consciente de lo poco que ayuda ser orgulloso.

[No valoramos las cosas que tenemos hasta que las perdemos.]

PD: El porqué del comienzo de este post (diálogo del principio) es para que os hagáis a la idea del contexto temporal. 2 o 3 añitos tenía Pablo.

Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

sábado, 20 de junio de 2015

I - Introducción del presente.

Y es que diecisiete años, dan para mucho. Hoy voy a hablaros del día más importante de su vida, del día en que empezó todo.

Sus padres, Gabriel y Ramona, dudaban qué nombre ponerle. Desde un principio temían esa tarea, por muy simple que sea. Su hermana Marta quería que le llamasen Pablo, ya que es un nombre sencillo pero a la vez bonito. Viene del latín paulus, que significa pequeño, hombre humilde. La elección fue difícil. Había varios nombres sobre la mesa, pero finalmente todos se pusieron de acuerdo. Pablo. Sí, Pablo.

                                                                   [...]

Nueve meses después, llegó el día. Era una bonita mañana de noviembre. Todo tr...Perdonad, se me olvidaba. Era 1998. Sí, el año en el que Francia ganó la Copa del Mundo, en el que Maradona se retiró del fútbol profesional o en el que el Real Madrid ganó la Séptima. Como me gusta el fútbol. En fin, ahora sí.
Todo transcurría con normalidad hasta las once de la mañana de un miércoles 11. ¿Qué cosas, no? Día 11, del 11, a las 11:00 h. ¿Casualidad o destino? Preguntadle a Pablo. Ramona dio a luz. Era un bebé precioso.(O eso dicen). Ojos verdes, rubio y gordito. [Que curiosa es la vida a veces. La gente te ve nacer llorando y tú mueres viendo como lloran por ti.] Pues bueno, todo había ocurrido con normalidad, sin ningún percance.
Era un niño sano, aunque desconozca el peso y la altura. Empezaba la felicidad transparente.

Pablo se veía protegido con su familia, una familia de luchadores natos. Más tarde entenderéis el porqué de ambas palabras calificativas. Todo iba bien, pero siento informaros de que los problemas, vendrían más tarde.