sábado, 31 de octubre de 2015

XIX - Presente.

"Tener un final feliz depende por supuesto, de donde quieras que acabe tu historia", Orson Welles.

Que rápido pasa todo. Hace nada os hablaba de cómo Pablo crecía en un contexto peculiar y mirar ahora, el final. Desde el 11 de Noviembre de 1998, un árbol ha ido creciendo. Sabiduría, simpatía y organización. Impulsividad, orgullo y desgana. Ganas de mejora, actitud y superación. Soledad, melancolía y añoranza. Humor, alegría y corazón. Tierno en el fondo, altanero por fuera. Así es Pablo.

Es de agradecer el interés de la gente al ver muestras de soledad, pero, ¿por qué no os preguntáis si la soledad es un camino a la felicidad? En vez de avasallar a alguien mediante preguntas, ¿por qué no adoptáis una postura benigna? ¿Por qué no pensáis en todo lo que esconde el aislamiento? Simplemente, averiguadlo.

Una reflexión que era necesaria. Después de 19 capítulos, me 'destapo'. Un blog hecho con el objetivo de apaciguar mis memorias ardientes, de mostrar al público una historia de superación, de entrar en el mundo de la escritura y, sobretodo, con el objetivo de recordar de una manera u otra a todas esas personas que han hecho posible esa línea recta. Un blog bohemio, que representa a las mil maravillas a Pablo. Puede ser que me haya dejado a personas también muy importantes en mi vida, pero no por no estar aquí no estáis en mi corazón.

Gracias por la supuesta lectura constante, por el apoyo y por el interés. De corazón, gracias.

Y es que diecisiete años, dan para mucho.

Nos vemos en...bueno, ¿quién sabe, no?

sábado, 17 de octubre de 2015

XVIII - Un ángel caído del cielo.

"El amor es nuestro verdadero destino. No encontramos el sentido de la vida por nuestra cuenta - lo encontramos junto a alguien", Thomas Merton.

Una flor, ella. Un ramo, su mundo. Sus pétalos, sus virtudes y defectos. Una persona dispuesta a llevarse esa flor, Pablo. Empezar a mirar esa flor cada vez que pasa por delante, interesarse. Tocarla, conocerla. Olfatearla y encontrar su esencia, besarla. Sentirse único cuando la tiene en sus manos, abrazarla. Mirarla constantemente, sentir un mariposeo en el estómago. Arrancarla, enamorarse. Llevársela, meterse en el mundo del compromiso.

Como un ángel caído del cielo, Lucía apareció en la vida de Pablo. Este todavía se está preguntando por qué le miró de repente un caluroso día de Octubre. Este todavía se cuestiona por qué se obsesionó tan pronto por Lucía. Este todavía se sorprende con la rapidez de Cupido. Recuerdo perfectamente como un viernes noche Javier, Dani y Pablo se disponían a ir hacia la Mera, cuando de repente se vieron las caras. Fue un momento especial. Pablo llevaba días ilusionándose con esa chica, y no fueron inútiles sus ilusiones, la verdad. Lucía le miró sin decir nada y sonrió. Lo mejor del mes, con diferencia.
Pablo seguía con Sofía, lo que hacía pensar que estaban bien, pero no. Casillas estaba a punto de rescindir su contrato debido a la magia del flechazo. Eso sí, Sofía se aferraría al corazón de Pablo durante mucho tiempo, signo del gran amor que había entre ambos. Pero Lucía consiguió devolver la ilusión a un chico que estaría dispuesto a hacerla feliz siempre. El 6 de Diciembre empezó la gran historia, con dos jóvenes risueños de protagonistas. Y es que quién le iba a decir a Pablo que entregaría tan rotundamente su corazón a una chica.

10 meses son los que van, y...bueno, dejemos-lo ahí, para sujetar la magia. No todo ha sido bueno. Han habido momentos de duda, desesperación, frustración e ira, pero el cielo siempre se despejaba.Como diría Violeta Chamorro, la reconciliación es más bella que la victoria. El barco sigue su camino hacia el futuro, incierto y misterioso. Ni Lucía ni Pablo saben lo que les deparará el mañana, pero... ¿por qué no ser fieles al corazón? Seguid viviendo como señal de existencia y seguid amando como señal de bienestar espiritual, ya que todo es relativo, y nunca se sabe cuando a algo le puede aparecer un límite.

Puede que el tiempo sea oro, pero Lucía es el 'Taylor Burton' de Pablo. Y es que si a una persona amable, cariñosa, preciosa, sencilla pero a la vez enorme no le agradeces su constancia, ¿qué le queda a uno para estar a gusto consigo mismo?

Hay tanto que pensar en una vida tan efímera. Lo único que sabe Pablo es que a él, le ha tocado la flor más bella del jardín de la felicidad.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

sábado, 10 de octubre de 2015

XVII - Una razón más que suficiente.

"Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta", Sam Keen.

22 de diciembre del 2013. Festival solidario de Locura en el Auditorio de Vinaròs. Javier, Amador y Pablo deciden ir a verlo. Una vez allí, nadie pensó que esa noche empezaría una historia de 11 meses.

Sofía es una persona tímida, cariñosa y empática, pero que muchas veces peca de su inagotable orgullo y de su carácter bizarro. Sus ojos negro azabache y su pelo liso del color del otoño, entre otras características físicas, marcaban el túnel de Pablo. Este, poco a poco se iría enganchando más a un mundo del cuál cuesta salir, el amor. Durante esos 11 meses hubo de todo, y para que lo entendáis, voy a poneros un símil.
Iker Casillas fue capitán del Real Madrid durante 16 años. El espejo de todo canterano sufrió en sus últimos años una especie de 'bullying' por parte de su entrenador. Este le sentó en el banquillo y el portero español pasó de jugarlo todo a ser pitado en su propia casa. ¿Solución? Emigrar. Iker se fue a Portugal, donde volvió a sentirse querido. Pero ante todo, Casillas siempre tendrá presente en su corazón a su club de origen, el Real Madrid.

Durante la relación, Sofía y Pablo pasaron miles de momentos preciosos, irrepetibles e indelebles, pero poco a poco todo fue desgastándose. Las discusiones debidas a la diferencia de edad y a la poca madurez de ambos, el desagrado de la relación por parte de algunos y el deber de llevarlo todo a escondidas agotaron a Pablo. Es cierto que él también se equivocó en muchísimas cosas, pero ya no era una cuestión de descontento moral, sino de extenuación.

El 22 de Noviembre la luz se apagó definitivamente, y Pablo emigró. Tal vez Sofía ya no piense en Pablo o Pablo en Sofía, pero está claro que cuando uno de los dos oiga el nombre del otro se verá acorralado por una serie de recuerdos que como he dicho antes, son imborrables. Pablo nunca se imaginó que una chica sería tanto para él. Pablo no se imagina su futuro. Pablo no se imaginará una mente sin un espacio para ella.

Y es que el primer amor nunca se olvida, pero a veces las circunstancias pueden con todo, y si todo fue así, es porque el destino está marcado.

Gracias por tu gran empujón diario, Sofía. Gracias por haber sido una razón más que suficiente. Gracias por haber sido la protagonista de una historia que pocos entienden. Gracias.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

sábado, 3 de octubre de 2015

XVI - Y, ¿por qué?

"La tristeza de la separación y de la muerte es el más grande de los engaños", Mahatma Gandhi.

Es complicado tener una perfecta relación con 13 personas. Es complicado no darte cuenta de sus defectos. Es complicado no enervarse viendo día tras día las imperfecciones de tus amigos que tanto odias, pero es aún más complicado hacer que el hilo de la amistad pura no se rompa.

Todo empezó en 2012, cuando Pablo se hizo amigo de Carlos, Dani, Leonardo y Alberto. Eran solo cinco pero lo pasaban increíblemente bien. Pablo fue atrevido. Todos tenían un año más que él, pero eso no pareció un problema a la hora de la verdad. Elllos cuatro eran amigos de la infancia. Dani, con buen corazón y de carácter impulsivo, a la par que bromista; Carlos, ejemplar con sus actos y de carácter fuerte, con firmeza en sus opiniones; Leonardo, bondadoso e inocente, con carencias de genio en ciertos momentos; y Alberto, divertido y dicharachero, con un genio bizarro. También recuerdo como César incitó a Pablo a ir con ellos. César iba con él a clase aunque tenía un año más. Era muy jocoso, quizás pesado en ciertos momentos, pero se agradecía su impetud por la diversión. Poco a poco fueron viniendo los demás. Salvador, Javier, Martí, Ernest, etc. Tranquilos, luego les nombro al detalle. Por ese grupo pasaron personas que quizás no se supieron apreciar de verdad...o simplemente no pegaban con nuestra filosofía, por así decirlo. Josep, tímido e introvertido, pero sin maldad, Ricardo, inocente y torpe, pero con buen corazón, Miguel, obtuso y rústico, de origen pueblerino, y Tomás, peculiar y simpático, pero sobretodo muy buena persona, tal vez demasiado.

La marcha de Dani era obvia. Los 'bixotes' era el grupo adecuado para él, y eso nadie lo iba a negar. Con su ausencia cogió sin quererlo el mando de líder Carlos. Por ese entonces, el grupo se quedaría como estaba. Jordi y Gerard, recién llegados de la Divina Providencia, Jaime y Javier, del Vilaplana y Amador, fiel a la Consolación. Un grupo de 13 personas en el que de momento todo transcurría bien. Aunque muchos no lo crean, Carlos y Salvador eran mejores amigos y entre Jordi y Carlos reinaba la confianza. Eran tiempos mozos para un grupo lleno de esperanza pero con pocas ganas por parte de todos de hacer las cosas bien.
Empezó el otoño de 2014 y con él los desajustes. En verano ya habían habido peleas entre miembros del grupo y el buen rollo estaba claro que no era el mismo. Todo se arregló pero...nadie es tonto. En esta nuestra sociedad, cuando alguien da el paso hacia el arreglo del fallo ya cometido significa que todo cambiará, que se establecerá un respeto como muralla hacia la fluidez empática. En fin de año, entró Ricardo al grupo, y fue curioso. ¿El qué? Que tengamos que esperar hasta el último día del año para darnos cuenta que la entrada de una persona podía ayudar tanto a la separación de un grupo. Con esto no quiero decir que Ricardo entró con el objetivo de separar el grupo, no. Todo lo contrario. Él descubrió un grupo que a priori parecía unido, pero pobre cándido. Con el tiempo fue enterándose de todo lo sucedido en el pasado, como el robo del verde, la actuación de Halloween, el escondite del pijama o el alejamiento de Pablo en ciertos momentos del grupo. Pasamos todos unos meses complicados, donde habían dos subgrupos secretos y a la vez visibles. No hacía falta ser un lince para ver que Alex, Jordi, Gerard, Alberto, Martí y Salvador quedaban a solas, al igual que lo hacían Javier, Jaime, Amador, Carlos, Leonardo, Ernest y Pablo. Unas semanas antes de la separación, Pablo le dijo a Martí, verás como el grupo acaba descomponiéndose, y efectivamente. En mayo se ejecutó el corte y en junio quedaron los grupos más o menos hechos, aunque a estas alturas podéis encontrar algunos canvios e incorporaciones.

A veces, uno no se da cuenta por sí solo de que la mejor solución es la propia destrucción. Tantas mentiras por parte de ambos subgrupos no podía acabar en nada bueno, así que lo más ético era separarse y juntarse con las personas que de verdad comparten los cinco sentidos contigo. Eso sí, a pesar de dicha ruptura, siempre quedará claro que la amistad está por encima del desacuerdo, y si no están juntos es porque no se puede, no porque se quiera romper el hilo definitivamente. Queda demostrado en el día a día. Gracias.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente. 

sábado, 26 de septiembre de 2015

XV - La DCN.

"Hay una teoría infalible sobre la amistad: siempre hay que saber qué se puede esperar de cada amigo", Carmen Posadas.

La DCN. Daniela, Carla y Noelia. Uno de los tríos más importantes en su vida, formado por sus tres mejores amigas. ¿Qué decir de ellas? ¿Cómo objetivar unas características de semejante peso? Se intentará.

Daniela. Una chica adorable. Una chica con personalidad. Una chica que te dice de primeras lo que piensa con una sonrisa en la boca, y es que...¿por qué no mostrarla? Es capaz de sacarte de tus casillas con comentarios que no vienen a cuento, es capaz de enfadarse contigo por tonterías, es capaz de no hablarte en meses, pero sobretodo, es capaz de hacerte feliz con sus imperfecciones, es capaz de sentir cada abrazo que le das como si fuera el último, es capaz de pedirte una rosa para sentirse princesa, y es que a Daniela le gusta ser como es.

Carla. Una chica de la que ya he hablado anteriormente. Se merece lo mejor en esta efímera vida. Personalidad parecida a la de Pablo, cosa que les une más cada día. 15 años seguidos viéndose las caras todos los días. Cualquiera podría pensar que Pablo está aburrido, pero ahí está la magia de la amistad. Sentirse solo en un mundo lleno de injusticias y ver como alguien va a rescatarte. Digno de admirar.

Noelia. Una de las amistades más chocantes que he tenido nunca, pero por eso una de las más especiales. A pesar de ir juntos a clase desde los tres años, la relación empezó a forjarse en Secundaria. Es cierto que muchas chorradas estuvieron presentes en la amistad, pero creo que sin eso, Pablo no hubiese descubierto lo importante que es Noelia para él. Uruguaya, de estatura mediana y muy guapa. Orgullosa, pasota en ciertos momentos y tozuda. Recuerdo perfectamente cada época en la que no se hablaban. Todo acababa arreglándose pero...era todo demasiado difícil. Al empezar el Bachillerato perdieron relación, pero como ya sabéis, donde hubo fuego cenizas quedan.

Nunca sabré a quién darle las gracias por introducirme en la vida a personas como estas. Lo único que sé es que Pablo nunca cambiaría cosas como la peculiar Cena del Langostino como acompañante de la dama más guapa, Daniela, como la tarde del viernes 30 de mayo en la que Carla y Pablo quedaron, hablaron y se desahogaron de una manera irrepetible, o como la noche de Halloween de 2012 en casa Melanie donde Nerea y Pablo durmieron juntos sin darse cuenta de que se estaba creando una preciosa amistad.

La amistad es un enorme tesoro que debes cuidar día a día, y a veces no nos damos cuenta del valor que puede llegar a tener en nuestras vidas.

Nos vemos el próximo sábado en el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

sábado, 19 de septiembre de 2015

XIV - Y apareció la luz.

"Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar", Khalil Gibran.

Corría el año 2008. El poder de superación es difícil, todos lo sabemos. Gabriel es un hombre duro, con una coraza grande, como ya bien dije en capítulos anteriores. La muerte de su mujer fue un golpe doloroso para él, pero tuvo una gran ayuda. En el proceso de superación le cayó un ángel del cielo. Ese ángel tenía nombre y apellidos. Se llamaba Eugenia y se conocían del mercado. Compartían profesión. Ambos eran carniceros. Tenían ciertas cosas en común y se llevaban bien, pero llegó un día que lo cambió todo.

Una hastiada mañana de domingo, Gabriel pensaba en su querida Ramona. El lugar, un banco. El porqué, un recuerdo. El cómo, la impotencia. El padre de Pablo transigía todas las pautas que uno debe seguir para quedar bien con la gente. No sé si me explico. [A veces, uno ve por obligación dar el pésame. Me parece bien que lo hagas si tenías afecto con la persona afectada o con la persona recientemente fallecida, pero no me parece bien que mucha gente quiera quedar bien consigo misma diciéndolo. Creo que es una falta de respeto que nadie ve. Pocas cosas se hacen de corazón.] El caso es que un hombre se acercó a Gabriel y le dijo: Mucho ánimo, y ya verás como seguro que encuentras a alguien, te lo digo yo. Todo lo que la vida te ha quitado, te lo devolverá. Poco a poco pero te lo devolverá.

                                                                                [...]

Eugenia conectó muy bien con Pablo. Es una persona simpática, inteligente, lisonjera y mentora. Siempre que puede te ayuda, y se le da muy bien. Es cierto que la situación era difícil, ya que entrar en una casa y tener que ser la madrastra de un niño de 12 años es duro, pero ella se lo propuso. Pablo tiene un carácter difícil, que muchas veces chocaba con el de Eugenia. De hecho, ambos caracteres todavía se cruzan, pero es normal en la convivencia. Una cosa me quedó clara, y es que sin Eugenia, Pablo y Gabriel hubieran tenido una difícil cohabitación. Todo era más fácil a su lado, por eso Gabriel da gracias. ¿A quién se las da? Eso si que no lo sé, cada uno que piense lo que quiera.

Yo siempre pensaré que el destino está escrito, y que no cambiaría nada de mi pasado ya que no quiero desestabilizar mi presente.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.

lunes, 7 de septiembre de 2015

XIII - Algo esencial.

"El deporte no forja el carácter, lo pone de manifiesto", Heywood Hale Broun.

-Quizás que Pablo practique un deporte puede ser buena idea -decía Gabriel.
-Toda la razón. ¿Cuál? -preguntaba Marta.
-El niño quiere fútbol, pero creo que la natación seria lo mejor -contestaba Gabriel.
-Pues sí, vamos a decírselo -decía Marta.

Otra vez más, acertaron con la decisión. A Pablo le fue fenomenal practicar un deporte donde puedes relajarte y al mismo tiempo mejorar tu físico. Al principio todo era costoso. Todavía recuerdo ver a Pablo con el gorro blanco. Él no sabía nadar, pero en seguida aprendió. La natación era un deporte muy practicado en su familia. Gabriel iba a nadar por las mañanas antes de ir a trabajar para empezar bien el día, y Marta nadó durante su infancia. Nunca olvidará la peculiar enseñanza de Figueredo. Dos años que sirvieron para mucho. El aprender a nadar y a relacionarse era básico.

Después de este paso por el cloro, Pablo se encaprichó con el atletismo. Justamente dio la casualidad de que en ese época, Pablo era propenso a los esguinces, cosa que no ayudó. Su aventura en las pistas terminó en dos meses.

El fútbol sala también tuvo presencia. Durante tres años, en sexto de Primaria, primero y segundo de Secundaria, Pablo entrenava fútbol sala en el patronato del ayuntamiento. No competía, entrenaba y hacía un deporte. Esa era la intención. No estaba solo, Ernest le acompañó un año, Toni otro y Salvador unos días de 'prueba'. Eran buenos tiempos, pero no serios.

El fútbol base apareció en su vida en el verano de primero de Secundaria. Pablo decidió ir a entrenar. Tuvo dos lesiones en un mes, no había buena piña en el vestuario y tampoco le convencía el equipo en sí. A Gabriel le devolvieron el dinero y Pablo volvió al patronato, donde estaba más a gusto. Pero eso no acabó ahí. En 2013, Pablo volvió a apuntarse. Esta vez al Cadete del Vinaròs. Tenía muchos amigos en el equipo, como Javier, Salvador, Toni o Jaime. Esa temporada disfrutó a lo grande. Hizo un buen curso, aprendió mucho y sacó buenas notas, pero ahí se quedó este magnífico deporte. Pablo no quiso seguir en el juvenil (una categoría más para los incultos en el tema) debido a la constancia que requería primero de bachiller.

2015 empezó y con él la piscina. Pablo practicó durante seis meses dicho deporte, incluso en verano. Le fue bien para mantenerse en esa línea recta de la cuál nunca se saldrá. La magia del deporte, siempre tan precisa y tan oculta, difícil de verse con tan solo unos años de práctica.

Nos vemos el próximo sábado con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.