"Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos", José de San Martín.
Carla es una chica muy especial para Pablo. Al igual que Martí, ella es la persona que más tiempo lleva con Pablo en una clase, desde el 2000. Ambos son escorpio, nacieron en el mismo mes y casi en el mismo día. Tienen un carácter fuerte, que puede sorprenderte o desilusionarte. Hacen acciones de las cuáles después pueden arrepentirse. Son almas gemelas. Lástima que se dieran cuenta tarde.
En el jardín de infancia a penas tenían relación. Eran niños y el buen rollo fluía día a día. Dos años más tarde se encontraron en la Consolación. Todo seguía como antes. No eran mejores amigos pero sí tenían relación. Todavía recuerdo esa carita entrañable y a la vez pícara. Que tiempos.
Iban pasando los años y sus caracteres iban cogiendo más forma. El moldeo de Pablo tuvo un 'pequeño' trámite familiar. Eran tiempos difíciles que no hace falta recordar. Carla empezaba a ser más callada, cabezota y astuta, pero siempre con buen corazón. Pasó E.P. y llegó la E.S.O., etapa donde el alumno permanece en la famosa 'Edad del pavo'. Carla y Pablo se sentaban juntos en clase, cosa que les ayudó para mejorar su amistad. Dejando atrás algún que otro roce, su confianza aumentaba. Con Carnaval, verano y los dos últimos cursos de Secundaria, ambos acabaron el molde perfecto. Pablo consideraba a Carla una de sus mejores amigas, al igual que Carla.
En Bachillerato, ellos llegaron a una conclusión. Eran escorpio y tenían el mismo carácter. Uno entendía al otro con sus problemas y viceversa. Era una amistad especial, ya que estaba mezclada con discusiones, tonterías y amor, muchísimo amor.
Carla, que sepas que Pablo está muy orgulloso de que sigas siendo su compañera de viaje.
Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.