"No aceptes nunca como compañero de viaje a quien no conozcas como tus manos", Rómulo Gallegos.
La guardería, un lugar donde los niños empiezan a relacionarse entre ellos mediante un día a día cándido y divertido. Pablo conoció a Martí allí. En el 2000 comenzaría una gran historia que 15 años después, todavía sigue en pie.
En P3, Martí y Pablo se volvieron a ver. Resultó ser que irían juntos a clase desde el primer año de parbulitos hasta el último de secundaria. Ese año era el primero de una buena generación. Con quien más congenió Pablo fue con Toni, pero a Martí ya le conocía.
P4 y P5 fueron bien. Ya empezaba a haber el mismo buen rollo entre todos. Las bromas y las risas caracterizaban los patios del 2002. Habían solo 7 chicos, por tanto era fácil llevarse igual de bien con todos.
Empezó primaria, etapa importantísima en un niño. Ahí fue cuando Pablo pasó por ese río con piedras que todos conocéis. Martí estuvo ahí para hacerle reír. Tenía un gran corazón. Un carácter serio en situaciones adecuadas y un humor burlesco en el 80 % de su labia. Aún así, era una persona con la que te lo pasabas bien y con la que disfrutabas jugando. El último año de primaria, sexto, Martí y Pablo ya quedaban junto a su grupo de chicos y chicas para ir a 'Lollipops' o al 'Bugatti'.
En la ESO, ambos estaban en la edad del pavo. Las vaciladas eran múltiples pero todas sin malos rollos. Así era la amistad en esa época. Martí y Pablo siempre estuvieron juntos en las collas. Primero solo los chicos de clase, luego junto a chicos un año más grande (Dani, Carlos, Leonardo y Alberto), luego se hizo un grupo junto a otras collas, Los Colonotes se llamaban, y por último Los Badboys, con Dani al cargo.
En bachiller, Martí seguía junto a Pablo. Todavía está reciente ese 1ero de Bachiller C. Ahí todo bien, pero hubo un poco de tensión cuando Los Badboys se separaron. Martí y Pablo acabaron en collas diferentes pero seguirían teniendo relación. Ya hablaré de eso en otro momento.
Para concluir, solo quiero decir que a pesar de discusiones y peleas, Martí siempre será la persona que más ha permanecido al lado de Pablo y probablemente, que más le conoce. Y bien orgulloso que está Pablo.
Nos vemos el próximo lunes con el siguiente capítulo de Un pasado omnipresente.